viernes, 19 de agosto de 2016


No sé lo que tengas preparado ni de que manera vas a enfocar el programa, pero si cuentas todavía con un espacio de unos 5 a 10 minutos, y quieres innovar; te ofrezco esta idea.

EL SKETCH MONÓLOGO-POÉTICO
Para cualquier programa humorístico.

Usaríamos la poesía combinada con monólogos, en lugar de simples monólogos. (El monólogo es una gran cosa, pero lo que sucede es que hoy todo el mundo lo utiliza para sus programas y como que es lo mismo con lo mismo).

Hay que innovar.

Toda la poesía que tengo (que es más que suficiente para llenar los varios años que auguro durará tu programa, la puedo convertir en sketch para que las actúes en el espacio que quieras regalarle en tu programa. Si logramos esto innovaríamos, y regresaría al escenario la poesía aunque fuera con un tinte diferente y cómico

La poesía combinada (no con esa rima habitual que aburre), si no con pequeñas historias que tendrás que actuar inyectándole ese humor tan natural que te hace el humorista que eres, llamaría la atención de tus televidentes y sorprendería con un detalle fresco en este mundo de copias y refritos que no cambia en nada.

LA IDEA SERÍA LA SIGUIENTE:

El set contará con un escritorio y su silla donde se supone (tú), el poeta, escribe lo que expresará a continuación en cada programa.

En este escritorio deberá destacarse una gran pluma de ave en su tintero como la que utilizaban los escritores, músicos y poetas en la antigüedad, pero grande, que se destaque.

Cuando llegue el momento de utilizar la pluma para simular que escribes, deberá escucharse el  teclear de una máquina de escribir imitando lo que supuestamente estás escribiendo, mientras en el fondo, en una pantalla gigante, se proyectará tu trabajo, pero cargado de faltas ortográficas; que al momento que termines y mires al público, se arreglará con el corrector ortográfico. Entonces sonreirás con picardía y si quieres  comentas algo así como… ---¿Qué imaginaron, que no sabía escribir? –(Este recurso ha de servir además para ocupar tiempo si el sketch no llegara a ser lo suficientemente largo).

En el set debe sobrar espacio para que puedas caminar alrededor del escritorio.

Deberá haber un gancho porta-trajes con cuatro batas de estar de hombre. Una roja, una azul, una verde y una amarilla; que usarás de acuerdo a tu estado de ánimo, o más bien al estado de ánimo de la poesía o monólogo que pretendas declamar esa noche.

En la parte alta del set habrá algo así como un semáforo con luces roja, verde, azul y amarilla que parpadearán anunciando tu estado de ánimo.

Rojo: Enojado. Lo que quiera que digas bajo este color, deberá ser irritante.

Azul: contento. Propio para la comicidad. Historias chistosas.

Verde: Analítico. Proyectarás reflexiones de diferentes temas de actualidad.

Amarillo: Apenado. Alguna historia triste.



Es necesario habilitar dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha para que puedan entrar tus invitados o para cualquier otra ingeniosa travesura que se ofrezca.

El fin es crear un “sketch-monólogo-poético” donde del mismo modo en que pueda reinar el romanticismo, la fantasía y la comicidad, puedan reinar también la queja y la reclamación.
Cheo Breñas.