No sé lo que
tengas preparado ni de que manera vas a enfocar el programa, pero si cuentas
todavía con un espacio de unos 5 a 10 minutos, y quieres innovar; te ofrezco
esta idea.
EL SKETCH MONÓLOGO-POÉTICO
Para cualquier programa humorístico.
Usaríamos la
poesía combinada con monólogos, en lugar de simples monólogos. (El monólogo es
una gran cosa, pero lo que sucede es que hoy todo el mundo lo utiliza para sus
programas y como que es lo mismo con lo mismo).
Hay que innovar.
Toda la poesía
que tengo (que es más que suficiente para llenar los varios años que auguro
durará tu programa, la puedo convertir en sketch para que las actúes en el
espacio que quieras regalarle en tu programa. Si logramos esto innovaríamos, y
regresaría al escenario la poesía aunque fuera con un tinte diferente y cómico
La poesía
combinada (no con esa rima habitual que aburre), si no con pequeñas historias
que tendrás que actuar inyectándole ese humor tan natural que te hace el
humorista que eres, llamaría la atención de tus televidentes y sorprendería con
un detalle fresco en este mundo de copias y refritos que no cambia en nada.
LA IDEA SERÍA LA
SIGUIENTE:
El set contará
con un escritorio y su silla donde se supone (tú), el poeta, escribe lo que
expresará a continuación en cada programa.
En este
escritorio deberá destacarse una gran pluma de ave en su tintero como la que
utilizaban los escritores, músicos y poetas en la antigüedad, pero grande, que
se destaque.
Cuando llegue el
momento de utilizar la pluma para simular que escribes, deberá escucharse
el teclear de una máquina de escribir
imitando lo que supuestamente estás escribiendo, mientras en el fondo, en una
pantalla gigante, se proyectará tu trabajo, pero cargado de faltas ortográficas;
que al momento que termines y mires al público, se arreglará con el corrector
ortográfico. Entonces sonreirás con picardía y si quieres comentas algo así como… ---¿Qué imaginaron,
que no sabía escribir? –(Este recurso ha de servir además para ocupar tiempo si
el sketch no llegara a ser lo suficientemente largo).
En el set debe
sobrar espacio para que puedas caminar alrededor del escritorio.
Deberá haber un
gancho porta-trajes con cuatro batas de estar de hombre. Una roja, una azul,
una verde y una amarilla; que usarás de acuerdo a tu estado de ánimo, o más
bien al estado de ánimo de la poesía o monólogo que pretendas declamar esa
noche.
En la parte alta
del set habrá algo así como un semáforo con luces roja, verde, azul y amarilla
que parpadearán anunciando tu estado de ánimo.
Rojo: Enojado.
Lo que quiera que digas bajo este color, deberá ser irritante.
Azul:
contento. Propio para la comicidad. Historias chistosas.
Verde:
Analítico. Proyectarás reflexiones de diferentes temas de actualidad.
Amarillo:
Apenado. Alguna historia triste.
Es necesario
habilitar dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha para que puedan
entrar tus invitados o para cualquier otra ingeniosa travesura que se ofrezca.
El fin es crear
un “sketch-monólogo-poético” donde del mismo modo en que pueda reinar el
romanticismo, la fantasía y la comicidad, puedan reinar también la queja y la
reclamación.
Cheo Breñas.
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